dilluns, 2 d’abril del 2012

EL DESPERTAR




¿Qué me está pasando? Me pregunto, no puedo evitar sentir pánico y confusión. Tal vez sea un sueño ¿estaré soñando? Mi mente intenta mandar órdenes a mis músculos, pero la energía de mi cuerpo no fluye.
No puedo moverme, intento abrir los ojos, no sé si están abiertos, solo siento la oscuridad, creo que estoy soñando. Si es así, es una pesadilla, intento gritar, ya que es la única manera de poder despertarme. Es entonces cuando descubro que no siento la boca, intento tragar saliva pero tampoco localizo mi lengua, pienso y pienso… eso sí puedo hacerlo. Lo único que alcanzo a averiguar es que mi mente funciona, débil pero alerta.
Quizás esté en coma, tengo que tranquilizarme y ordenar mi mente.
¿Quién soy? ¿Soy yo? Eso sí lo recuerdo. Empiezo a divagar a través de imágenes que transcurren por mi mente…
Recuerdo a una mujer, con cabello castaño que canta en la cocina, y me mira sonriendo… creo que es mi mujer, Lucía. Aparecen también las imágenes de dos niños saltando en un sofá, uno de ellos llora porque se ha caído, lo recojo y se calma en mis brazos, son mis hijos Carla y Luís. Ellos desaparecen entonces y me veo a mí mismo trabajando en una oficina. Héctor, mi compañero me pregunta con gracia si ya es la hora de tomar el café.
Mi compañero Héctor... es la única persona que conozco que tiene un Audi en su garaje cogiendo polvo porque no tiene carné de conducir.
Mi mente vuelve a ascender y me coloca en el coche, conduciendo…tengo que recoger a Héctor como cada mañana y estoy llegando tarde; si ese semáforo se pone en rojo ya no llego, tengo que pasar antes de que eso ocurra. Sí... ahora recuerdo: el sobresalto, el impacto y después... ¿después? Es ahora.
Dicen que cuando mueres repentinamente tardas días en saber que has muerto.

Sibila Benavent i Cristina Vich, 4rt A

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada